martes, 2 de octubre de 2007

4 de Octubre: Fiesta de San Francisco de Asís

Oh alto y glorioso Dios ilumina las tinieblas de mi corazón, dame fe recta, esperanza cierta, caridad perfecta, sentido y conocimiento, oh Señor, para cumplir tu santo y verdadero mandamiento.

Oh alto y glorioso Dios … así comienza Francisco reconociendo la presencia del Señor en su vida.

Tú eres grande, tu eres el altísimo ¿y yo quien soy?, pequeñita criatura, tu servidor.

Oh alto y glorioso Dios … yo pequeño hermano menor. Delante de la presencia de Dios, Francisco no se empequeñece voluntariamente, sino que, delante de la presencia de Dios, Francisco adquiere su auténtica dimensión, descubre de verdad cuál es su medida. Delante de Dios su medida se le hace patente: tú el altísimo, yo pequeño; tú alto y glorioso, yo mínimo y menor; tú el Señor Dios, yo el hijo y el hermano.

El estar delante de Dios nos devuelve, como si nos miráramos en un espejo, nuestra imagen verdadera. La presencia de Dios no nos puede engañar. La presencia de Dios, no mi fantasía sobre Dios, sino la presencia real de Dios no puede engañarme respecto de mi condición y de mi medida real. Francisco se contemplaba así mirándose en este espejo de la cruz en la capilla de San Damián.

También nosotros, delante de Jesús en su imagen crucificada, podemos adquirir nuestra real dimensión. Nuestro mejor espejo, sin duda, es Jesús y cuando lo miramos sacramentado, esto es, oculto, escondido, debajo de la pequeña forma de pan, cuando lo miramos allí, ahí está nuestro mejor espejo, no necesitaremos otro después para nuestra vida espiritual, para nuestra condición, para nuestro ser hermanos menores.

¡Feliz Fiesta de San Francisco!

¡Paz y Bien!

2 comentarios:

FRAY CALIXTO dijo...

Paz y Bien!
Hermano Carlos! Que hermosas y precisas palabras ilustran tu imagen de hermano menor, es una alegria inmensa tener conocimiento de tu persona, actividades y que las compartas en la web.
Te envion un gran abrazo! Bendiciones!
PABLO, Cordoba Argentina

hno. Carlos dijo...

Gracias Pablo por tu comentario. Es una alegrìa saber de vos.
Dios te bendiga!
Carlos.