domingo, 31 de enero de 2010

Hermanamiento Misionero entre Portugal e Indonesia

Lisboa, Portugal.- La visita a Portugal fue aprovechada para el encuentro entre los Ministros Provinciales de Pontianak (Indonesia) fr. Samuel Oton Sidin y de Portugal fr. Antonio Martins. De hecho desde 2003 la Provincia Lusitana había iniciado una presencia misionera en Timor Oriental. Entonces no imaginaban que afluirían en breve tiempo una buena cantidad de candidatos deseosos de hacerse Capuchinos, esto, sumado a la escacez de personal de dicha circunscripción hizo que se recurriera a hermanos de Brasil que por diversos motivos no lograron adaptarse. Así fue que el Ministro General, fr. Mauro Jöhri identificó en los hermanos indonesianos quienes pudieran venir al encuentro de los portugueses para hacer frente sobre todo a la formación.
Hoy día, los novicios de Timor participan del noviciado de la Provincia de Pontianak con satisfacción para todos, el proyecto prevé que en el futuro puedan también participar del Centro de Formación posterior al noviciado que las tres provincias indonesianas tienen en Sumatra.
Además en reunión con el Ministro General, los tres provinciales de Indonesia se comprometieron en ayuda concreta de hermanos en el mismo Timor. De esta manera, el viaje a Protugal de fr. Samuel confirmó la presencia de dos hermanos de Pontianak y la espera de un hermano de Medan y uno de Sibolga para que completen el cuadro formativo para los candidatos timorenses.
Felicitamos este "hermanamiento misionero" en la línea de la Solidaridad del Personal que se está impulsando en nuestra Orden y ponemos en las manos de la Virgen de Fátima el futuro de esta colaboración. ¡Paz y Bien!

Visita Fraterna a Portugal

Fátima, Portugal.- Fui invitado por el Ministro Provincial de Portugal, fr. Antonio Martins, a la Asamblea Bíblica Provincial que se realizó en Fátima los días 25 al 28 de Enero. Aproveché también la ocasión para visitar y conocer todas nuestras presencias en Protugal: Lisboa, Fátima, Barcelos, Gondomar, Oporto y Baxia da Banheira.
La Asamblea Bíblica tuvo por objetivos: Escuchar las necesidades y desafíos de la Iglesia Portuguesa y, a la luz de las conclusiones del Sínodo sobre la Palabra, encontrar respuestas bíblicas para implementar en nuestro pueblo el Movimiento de Dinamización Bíblica; dinamizar el Centro Bíblico de los Capuchinos en orden a la promoción de acciones bíblicas pastorales y actualizar la Difusora Bíblica como editorial de literatura bíblica revisando incluso el aspecto de gestión empresarial. El primer día el hermano Lopes Morgado nos presentó un recorrido sobre los 50 años del Movimiento Bíblico iniciado por fr. Ignacio de Vegas. Fuimos luego iluminados por fr. Acacio Sanches sobre "Los problemas que el mundo actual y la Iglesia le proponen al Movimiento Bíblico". Por la tarde fr. Herculano Alves propuso "La Palabra como fuente inspiradora de toda la pastoral de la Iglesia". Después tuvimos otras dos exposiciones sobre "Las respuestas bíblicas prioritarias del Movimiento Bíblico" y "Las respuestas del Centro Bíblico en orden a la Formación permanente bíblica". Finalmente nos iluminaron sobre "La difusión bíblica en el área editorial y la gestión administrativa" presentado por Manuel Gameiro y Herculano Alves completados por Arturo Carrilho quien se desempeña como Asesor de Gestión Empresarial.
La asamblea estuvo compuesta por un nutrido grupo de frailes y además participaron laicos y religiosas que están estrechamente comprometidos con los capuchinos. Hubo tiempo para escuchar, reflexionar, hablar y compartir. Hubo un clima de serio discernimiento. Y siempre animados por la liturgia, excelentemente llevada adelante por Acilio Mendes y que ayudaron a estar concentrados y focalizados en el trabajo. Podemos dar gracias porque el "vino nuevo" parece que ha comenzado a encontrar "odres nuevos" donde verterse. Que el Señor pueda ir completando con la ayuda de los hermanos la obra que Él mismo ha comenzado!!!

jueves, 21 de enero de 2010

Haití: del horror a la solidaridad


Roma, Italia.- Ahora que en los medios de comunicación masiva, Haití ha comenzado a ocupar la segunda o tercera página de los periódicos, o el cuarto lugar de las noticias televisivas, o un comentario deslucido en la sección "sociales" de algún telediario, me decido a publicar, como noticia actualizada, lo que tiene que ver con nuestros propios hermanos de la Vice-Provincia de República Dominicana y Haití.



Nosotros, los Capuchinos tenemos una fraternidad en Beraud-Les Cayes, a unos 230 km de Puerto Príncipe al sud oeste de la isla. Ellos, gracias a Dios, lo mismo que la gente del lugar, no han sufrido consecuencias del grave terremoto ni del temblor nuevamente serio del día de ayer.
Están y siguen caminando junto al pueblo haitiano y sí comparten con la gente su pobreza y limitaciones de todo tipo, con alegría franciscana y mucha fe cristiana.
Además tenemos en República Dominicana, un grupo de jóvenes haitianos en formación inicial todavía (postulantado y postnoviciado) en un número de unos 20 hermanos.
El Ministro Viceprovincial, fray Demetrio, los reunió a todos el día inmediatamente posterior al terremoto, y se decidió que viajaran a Haití, fundamentalmente con dos objetivos: tomar contacto con las propias familias y hacerse solidarios y voluntarios con su gente.
Todavía en Haití hay un grupo de estos jóvenes nuestros, otro grupo ya regresó a Dominicana. Por el momento, sabemos que algunos de nuestros hermanos han perdido familiares y conocidos, pero ninguno a sus padres. Todavía esperamos el regreso de los que quedan para confirmar, esperemos en Dios, que tampoco ellos hayan perdido a sus padres.
Nuestros hermanos de Santo Domingo, por otro lado, están hospedando en una de nuestras casas de la capital, a todos los heridos ya dados de alta de diversos hospitales dominicanos, ofreciéndoles, de este modo, un lugar donde poder vivir con dignidad, hasta que el tiempo aclare y la amanecida de la solidaridad internacional, logre, sin condicionamientos de ningún tipo, restituir a este pueblo, lo que la catástrofe les ha arrebatado.
Oremos por todas las víctimas fatales, oremos por los sobrevivientes sin familia, oremos en particular por los niños, los más débiles de todas las historias, para que encuentren una familia nueva que los acoja en su seno.