Roma.- El día de ayer amaneció con la saludable ansiedad de una Eucaristía de despedida. Es que al hermano Francisco Iglesias, le ha tocado armar los petates para regresar a la Provincia de Castilla, su madre en la Orden Capuchina, después de más de 30 largos años de estadía romana, hechos de innumerables y muy valiosos servicios. Podría enumerar apenas algunos: Rector del Colegio Internacional, Definidor General, Encargado de la Formación de la Orden, Vicario General, Procurador General, Consejero particular del Ministro General ...
Pero un servicio o título por el cual me tocó conocerlo y que lo distingue es: Hermano de todos.
Y eso es lo que públicamente, hermano Francisco, quiero agradecerte desde este humilde blog. ¡Gracias por ser hermano de todos! Por ser también mi hermano!
Para los lectores del blog, quisiera compartir algunas palabras, tomadas a vuelapluma durante la homilía de despedida de Francisco Iglesias. Espero que como yo esta mañana también ustedes puedan saborearlas:
Pero un servicio o título por el cual me tocó conocerlo y que lo distingue es: Hermano de todos.
Y eso es lo que públicamente, hermano Francisco, quiero agradecerte desde este humilde blog. ¡Gracias por ser hermano de todos! Por ser también mi hermano!
"Me toca emprender un camino nuevo y descubro en ello la voluntad de Dios. Por eso la voluntad de Dios es nuestra paz y es mi paz" ... "Estoy convencido que Dios llega siempre en hora y entra siempre por el andén justo" ... "La vida no envejece ... la vejez es la falta de voluntad de vivir" ... "No se vive nunca dos veces el mismo día en la vida "... "Como nunca se me hace cierto y evidente que se envejece y se muere tal como se ha vivido toda la vida"... "En la medida en la cual se envejece surgen con más nitidez las preguntas sobre lo esencial"... "En cada Eucaristía, tendré siempre un momento de agradecimiento y recuerdo orante de todos aquellos que en mi larga estadía romana me han hecho el bien".
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