Jerusalén, Israel.- Junto con el Ministro General y todo el definitorio, más otros frailes de la Curia General, nos tomamos una semana para peregrinar como fraternidad a los lugares de Nuestro Señor en la Tierra Santa. La experiencia de pisar la tierra del Maestro nos retrotrajo a los tiempos en que Él pasó por el mundo haciendo el bien. Pudimos orar y meditar en cada lugar, reconociendo, a pesar del tiempo y las destrucciones-reconstrucciones, los espacios en los que anduvo y enseñó la Buena Nueva del Reino de Dios.
Es tierra de fuertes contrastes y no pocas perplejidades. Es tierra de conflicto. Es tierra que deja en silencio el alma del cristiano de a pie. Es tierra para volver a enamorarse de Jesús.
Les dejo algunas imágenes donde aparecen también los locales de nuestra casa de Jerusalén apenas restaurados para que puedan ser aprovechados por los frailes de todo el mundo.
Es tierra de fuertes contrastes y no pocas perplejidades. Es tierra de conflicto. Es tierra que deja en silencio el alma del cristiano de a pie. Es tierra para volver a enamorarse de Jesús.
Les dejo algunas imágenes donde aparecen también los locales de nuestra casa de Jerusalén apenas restaurados para que puedan ser aprovechados por los frailes de todo el mundo.
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