GARBATELLA, Roma.- El proyecto de hacer del Monasterio de la Garbatella en Roma la sede de las estudiantes Clarisas Capuchinas del mundo, se sigue consolidando.
Están concluyendo en estos meses su Master en Formación dos hermanas, mientras otras cuatro han concluido el primer año del Diploma en Espiritualidad en la Pontificia Universidad Antonianum.
En el mismo tiempo ya han llegado otras cuatro hermanas más de un grupo de seis nuevas, que han iniciado a prepararse en el estudio de la lengua italiana. También estas hermanas iniciarán en el otoño romano próximo su curso de Diploma en Espiritualidad en nuestro Instituto Franciscano de Espiritualidad.
Esta experiencia que cuenta con el aval de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada de la Santa Sede, es posible gracias al tesón y la fiel constancia de fr. Juan María Castro que convencido de la necesidad y la bondad de la formación de las hermanas, lo ha ido promoviendo en todos estos años y ahora comienzan a verse los primeros frutos.
Ya las hermanas que hace tres años hicieron su Curso en nuestro Colegio Internacional, hoy están en sus sedes respectivas llevando adelante servicios de formación inicial y permanente, dando clases, sirviendo en las Federaciones y todo esto con gran recepción de parte de las hermanas.
La misma comunidad de la Garbatella se ha visto enriquecida con dos nuevas hermanas para reforzar la comunidad permanente que recibe a las estudiantes.
Obviamente el ritmo del Monasterio se mantiene en todo como en el resto de las fraternidades de Capuchinas en el mundo, esto garantiza a las hermanas estudiantes un clima sereno donde poder seguir manteniendo el estilo propio de vida mientras se dedican más intensamente al estudio y la investigación.
Ayer, junto con el hermano Guardián de la Curia General fr. José Ángel Torres, tuvimos la oportunidad de visitarlas durante un momento de la tarde y al hablar con todas nos dimos cuenta que esta experiencia tiene mucho sentido sostenerla y continuarla.
Las hermanas se han expresado con palabras tales como: gracias a Dios y a la comunidad por esta oportunidad formativa; se trata de un proceso de conversión para mi vida; sueño con volver renovada a mi comunidad para servir mejor; la experiencia internacional me ha abierto el corazón; el contacto con hermanas de otras latitudes me invita a renovar mi mentalidad; aprender una lengua nueva me abre a una cultura nueva; y así tantas otras expresiones.
Quiera Dios premiar el esfuerzo de todos los que han intervenido para que este Proyecto Garbatella viera la luz y puedan más y más hermanas seguir enriqueciéndose para servir mejor. Paz y Bien!
Están concluyendo en estos meses su Master en Formación dos hermanas, mientras otras cuatro han concluido el primer año del Diploma en Espiritualidad en la Pontificia Universidad Antonianum.
En el mismo tiempo ya han llegado otras cuatro hermanas más de un grupo de seis nuevas, que han iniciado a prepararse en el estudio de la lengua italiana. También estas hermanas iniciarán en el otoño romano próximo su curso de Diploma en Espiritualidad en nuestro Instituto Franciscano de Espiritualidad.
Esta experiencia que cuenta con el aval de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada de la Santa Sede, es posible gracias al tesón y la fiel constancia de fr. Juan María Castro que convencido de la necesidad y la bondad de la formación de las hermanas, lo ha ido promoviendo en todos estos años y ahora comienzan a verse los primeros frutos.
Ya las hermanas que hace tres años hicieron su Curso en nuestro Colegio Internacional, hoy están en sus sedes respectivas llevando adelante servicios de formación inicial y permanente, dando clases, sirviendo en las Federaciones y todo esto con gran recepción de parte de las hermanas.
La misma comunidad de la Garbatella se ha visto enriquecida con dos nuevas hermanas para reforzar la comunidad permanente que recibe a las estudiantes.
Obviamente el ritmo del Monasterio se mantiene en todo como en el resto de las fraternidades de Capuchinas en el mundo, esto garantiza a las hermanas estudiantes un clima sereno donde poder seguir manteniendo el estilo propio de vida mientras se dedican más intensamente al estudio y la investigación.
Ayer, junto con el hermano Guardián de la Curia General fr. José Ángel Torres, tuvimos la oportunidad de visitarlas durante un momento de la tarde y al hablar con todas nos dimos cuenta que esta experiencia tiene mucho sentido sostenerla y continuarla.
Las hermanas se han expresado con palabras tales como: gracias a Dios y a la comunidad por esta oportunidad formativa; se trata de un proceso de conversión para mi vida; sueño con volver renovada a mi comunidad para servir mejor; la experiencia internacional me ha abierto el corazón; el contacto con hermanas de otras latitudes me invita a renovar mi mentalidad; aprender una lengua nueva me abre a una cultura nueva; y así tantas otras expresiones.
Quiera Dios premiar el esfuerzo de todos los que han intervenido para que este Proyecto Garbatella viera la luz y puedan más y más hermanas seguir enriqueciéndose para servir mejor. Paz y Bien!
1 comentario:
Hola Padre Carlos:
Dios le conceda siempre muy buenos dias.
Al ver esas fotos con las hermanas clarisas, me da la impresion de ser el cielo, se nota tanta paz y felicidad, ellas reflejan la ternura del Altisimo. Mujeres de hoy y siempre, sencillas,nuevas, libres y dispuestas a ir mas allá, en bien de los demás, como Clara de Asis.
Me encanta!!!
Saludos desde Guatemala.
Bernarda Ramirez
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