sábado, 18 de agosto de 2007

Semana de Espiritualidad en Asís con los profesos temporales de la Península Ibérica

Asís, Italia.- Durante la semana del 13 al 18 de Agosto, nos juntamos en Asís, en nuestro convento del Cristo Resucitado, con los hermanos profesos temporales de la Península Ibérica. Todos hicieron su esfuerzo por participar y llegar hasta la cuna de nuestra Orden, Familia y Vocación. La foto del Corito de San Damián donde Clara y sus hermanas pasaban horas diarias entregadas a la oración y contemplación, nos recuerda lo que por encima de todo debemos anhelar poseer el Espíritu del Señor y su santa operación. Así fue como iniciamos la semana.

En la noche y después de haber terminado con una jornada donde pusimos lo mejor de nosotros mismos tanto en el compartir como en la oración fraterna y personal, nos dimos un paseo por la Plaza frente a la Basílica de Santa Clara. Allí dimos rienda suelta a nuestros diálogos no terminados durante el día, nos entregamos a la saludable alegría de la risa compartida y ciertamente, por nuestras "fachas" no pudimos menos que entregarnos sumisamente a las cámaras fotográficas de los transeúntes nocturnos que trataban de "cazarnos" con sus digitales como quien quiere tener la primicia.

La semana la dedicamos a meditar sobre nuestras relaciones fraternas y nuestra realidad de consagrados capuchinos, y para ello nos ayudamos con la meditación reposada de las Admoniciones de San Francisco de Asís.
Cada una de las mismas nos fueron dando la tónica vital y existencial de nuestra vocación y también nos fueron presentando los desafíos que suponen en lo concreto de la vida cotidiana, el querer vivir con mayor fidelidad la forma y vida del Santo Evangelio.


Santa María de los Ángeles de la Porciúncula fue uno de los lugares de nuestras diarias peregrinaciones. Allí le dimos rienda suelta al corazón y cobijados bajo el manto de la más tierna de las madres, nos entregamos a la oración personal y silenciosa uniéndonos a la marea de peregrinos que entraban anhelantes en la pequeña capilla donde nació nuestra Orden y donde Francisco recibió la consagración de Clara Favarone, transformada a partir de entonces en Clara de Asís, en Clara la cristiana.

Desde este "blog" doy gracias a Dios por el don de los hermanos: Jesús (el Magno); Jesús (el minus); Juan (el castellano); Juanico; Paco; Felipe; Francesc; Antonio (el Flores); Antonio (el longuilíneo); Raúl; Miguel Ángel y Eduard (mi co-equiper).
Cada uno a su modo ha sabido mostrarme un aspecto rico y diverso del rostro del hermano menor como lo relatan las fuentes (EP 85).



Gracias hermanos por haberme mostrado un rostro nuevo y lleno de ilusión de la Península Ibérica. Llevo vuestros sueños y vuestras luchas en mi corazón para presentárselos al Señor en la Eucaristía, ni lo duden que así lo haré.
Rueguen por mí para que cada día crezca en la fidelidad de los hechos y haga más silencio de palabras.
Dios les bendiga!!!

1 comentario:

Rashfriar dijo...

Paz y Bien! Gracias, hermano, por su Blog. Acabo de regresar de Italia. Estuve con un grupo de frailes americanos que van a profesar sus votos solemnes. Fue una experiencia maravillosa, y tengo mucha esperanza en el futuro de la Orden al ver las vocaciones que el Senor nos manda. Que Dios te cuide.
Roberto, ofm cap