miércoles, 27 de febrero de 2008

Ejercicios Espirituales de la Fraternidad de la Curia General


Frascati, Roma.- Durante toda esta semana, hemos venido a nuestro convento de Frascati un grupo de 30 hermanos de la Fraternidad de la Curia General para realizar los Ejercicios Espirituales anuales. Es una ocasión que todos los frailes de la Orden, esparcidos por todo el mundo, tenemos para gozar de estar con el Señor y con los hermanos en días de particular revisión de vida y de puesta a punto de nuestro motor interior a solas con quien sabemos nos ama.
Nos acompaña un hermano de la provincia Véneta, fray Constantino que nos está guiando con reflexiones breves y atinadas a partir del Libro de las Revelaciones o Apocalipsis.
Los días transcurren entre la oración, el descanso más prolongado y el enriquecimiento de nuestras relaciones por los diálogos espirituales entre los que formamos la misma fraternidad.
Parecería que una fraternidad tan "sui generis" como la nuestra a causa del número y de las proveniencias, tendría que encontrar dificultad en el momento de ponerse de acuerdo para los ejercicios anuales, sin embargo el Señor nos da la posibilidad de descubrir que es y sigue siendo Él quien nos ha llamado de caminos tan distintos para vivir la aventura evangélica de San Francisco en el corazón de Roma y para el servicio de todos nuestros hermanos en todo el mundo.
Desde este blog doy gracias a Dios por esta oportunidad de crecimiento y a cada uno de mis huéspedes cibernéticos por su oración y apoyo a cada paso de mi jornada. Dios nos bendiga a todos. Paz y Bien!




2 comentarios:

Hermanas Capuchinas dijo...

Fray Carlos, gracias por compartir esta bella experiencia con quienes lo seguimos a travès del blog.
Soy una religiosa capuchina, colombiana, que coloboro tambièn en el gobierno general de la Congregaciòn y vivo en Roma, si por favor me da su e-mail para comentarle algunas inquietudes, gracias.

Hna. Bernarda

FRAY CALIXTO dijo...

Hno Carlos deseo que en este tiempo de reflexión, silencio, diálogo y oración, puedan recoger en abundancia los frutos de las vivencias y gracias experimentadas por los distintos hermanos allí congregados, provenientes de distintas partes del mundo. Paz y Bien!