domingo, 16 de marzo de 2008

Asís nocturno y místico

Asís.-Cuando el día llega al final y el crepúsculo se enseñorea de la jornada, el alma del contemplativo se detiene a observar las últimas sombras que proyecta el sol en su trayectoria hacia el ocaso. Nada es porque sí, todo adquiere en la penumbra su significado más profundo y la lengua del alma canta melodías nuevas que nunca hubiera imaginado que existieran en su interior.

La plaza de la comuna de Asís, conforme avanza la noche se puebla de turistas y peregrinos que luego de una jornada de caminata y búsqueda, ahora se detienen a narrar las experiencias mientras beben a satisfacción.



Prefiero tomar la calle de subida hacia la Basílica de Santa Clara, allí canté las Vísperas del Domingo de Ramos con las hermanas y el corazón acomodó su ritmo y su latir.
Lleno del gozo de la oración todavía quise caminar lento hasta San Francisco y aunque ya todo estaba cerrado pude saborear el silencio que arropaba la fresca noche.


Y si bien podría haber cantado los cantos más bellos esa noche, opté por deleitarme de la presencia silente de Francisco y sus hermanos.

Así he comenzado la Semana Santa, ¿y tú como la iniciaste?

No hay comentarios.: