Pequeño niño ternura
frágil infante divino
mi amor se agita en la cuna
solloza y sonríe cariño.
Manso como un corderito
mama la tibia natura
humana leche que sacia
hijo de Virgen tan pura.
Sereno y remanso sus ojos
su cuerpo tan pequeñito
sus manos alas en vuelo
su rostro de pastorcito.
Tu nombre Jesús bendito
presagia lucha y conflicto
nacido entre animales
serás de lo humano el Cristo.
Cómo no alabar a Dios si nos ha regalado su propio Hijo! Cómo no alabarlo si nos sigue entregando cada día a su Hijo bendito!
Alaben a Dios conmigo porque viene entre nosotros el Príncipe de la Paz!
Pero no olvidemos que no podrá reinar mientras en cualquier parte de este mundo haya un sólo atisbo de guerra; no podrá reinar mientras la exclusión se enseñoree sobre cualquier territorio humano; no podrá reinar mientras los prejuicios sean "ley" que gobierna corazones; no podrá reinar mientras la discriminación de cualquier índole siga siendo moneda corriente; no podrá reinar mientras el silencio se haga cómplice de las injusticias de cualquier género; ... Y sin embargo está a la puerta y quiere ser el Príncipe de la Paz de toda la humanidad.
Les deseo que en esta Navidad, el Príncipe de la Paz pueda encontrar puertas abiertas, manos extendidas y corazones dilatados para recibirLe!
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