San Giovanni Rotondo, Italia.- En la página principal de nuestro WEB de la Curia General ya habrán leído acerca de nuestro encuentro con los presidentes de las conferencias de la Orden. Pues aquí no estaré a repetir lo que allí se refiere sino que me gustaría compartir con ustedes, fieles seguidores de este humilde blog, otra experiencia, la que vivimos una tarde de descanso que nos tomamos para visitar el santuario de San Pío y la sorpresa que nos llevamos al llegar ...
Pues estaban presentes dos personajes importantes para lo que fuera la construcción del santuario (Mons. Valenziano) y la ornamentación de la Iglesia inferior o cripta (P. Marko Rupnik, sj.).
Con el primero tuvimos el gozo de adentrarnos en la teología que subyace a la obra monumental de Renzo Piano. Recorriendo cada metro con este hombrecito genial, descubrimos el camino que hacen los peregrinos cada vez que se llegan a este lugar de oración y reconciliación. Y como todo camino humano este santuario es y seguirá siendo una obra en construcción nunca del todo acabada.
Cuando bajamos a la Iglesia inferior nos esperaba el P. Rupnik, jesuita mundialmente conocido por sus obras de mosaicos que recuperan la hondura de la teología oriental de la contemplación del misterio en la imagen. Porque nos transformamos progresivamente en aquello que continuamente contemplamos.
Tengo que confesar que caminar paso a paso hasta el lugar donde será definitivamente colocado el cuerpo del P. Pío bajo la guía de Rupnik ha significado un verdadero momento de hondura espiritual. Conducidos del hombre viejo al hombre nuevo. Iniciando por el misterio pascual de Cristo para llegar a través de San Francisco al misterio pascual de San Pío.
Hubiera querido tener mejores fotografías que las que aquí comparto, pero son las que pude hacer y no quiero guardármelas. Disfruten y gocen, y ojalá un día también ustedes puedan visitar el santuario de San Pío, con la certeza que de todos modos el primer santuario al cual descender para revestirse del hombre nuevo está en nuestro propio corazón.
Pues estaban presentes dos personajes importantes para lo que fuera la construcción del santuario (Mons. Valenziano) y la ornamentación de la Iglesia inferior o cripta (P. Marko Rupnik, sj.).
Con el primero tuvimos el gozo de adentrarnos en la teología que subyace a la obra monumental de Renzo Piano. Recorriendo cada metro con este hombrecito genial, descubrimos el camino que hacen los peregrinos cada vez que se llegan a este lugar de oración y reconciliación. Y como todo camino humano este santuario es y seguirá siendo una obra en construcción nunca del todo acabada.
Cuando bajamos a la Iglesia inferior nos esperaba el P. Rupnik, jesuita mundialmente conocido por sus obras de mosaicos que recuperan la hondura de la teología oriental de la contemplación del misterio en la imagen. Porque nos transformamos progresivamente en aquello que continuamente contemplamos.
Tengo que confesar que caminar paso a paso hasta el lugar donde será definitivamente colocado el cuerpo del P. Pío bajo la guía de Rupnik ha significado un verdadero momento de hondura espiritual. Conducidos del hombre viejo al hombre nuevo. Iniciando por el misterio pascual de Cristo para llegar a través de San Francisco al misterio pascual de San Pío.
Hubiera querido tener mejores fotografías que las que aquí comparto, pero son las que pude hacer y no quiero guardármelas. Disfruten y gocen, y ojalá un día también ustedes puedan visitar el santuario de San Pío, con la certeza que de todos modos el primer santuario al cual descender para revestirse del hombre nuevo está en nuestro propio corazón.
3 comentarios:
Me encanto encontrarte en el blog,necesitaria tu correopara enviarte unas cosas.Koki
Koki, si me envías tu corre por este medio prometo escribirte. No publicaré obviamente ese comentario. Mi correo no lo publico pues me sería imposible responder a todos los que ya me escriben. Gracias por tu comprensión.
Carlos.
Carlos, hermano,me uno a tu admiración en la contemplación de esta obra majestuosa que algún día, si Dios me lo permite, podré presenciar. En las fotos que publicaste se puede pareciar la obra del autor, que como decís, es conocido mundialmente... su obra nos invita a ser contemplativos, al igual que tu acompañamiento a las clarisas, cuánto tenemos que aprender del espiritu de pobreza y contemplación de ellas. Gracias!!!
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