Una provincia religiosa, en primer lugar, son los hermanos mismos que la conforman, claro que naturalmente se sigue una estructura necesaria, que puede ser más o menos adecuada a las circunstancias y que está llamada a servir a la vida de esos hermanos.
El Carisma Capuchino, lo ha subrayado muchas veces nuestro hermano Mauro, ministro general, se encarna en los hermanos, no en los lugares y yo lo firmo y subrayo.
De hecho, en este recorrido de más de dos meses visitando a los hermanos de las Provincias de Andalucía, Castilla, Navarra y Valencia, he podido palparlo de cerca. Asomarme al mundo de riqueza que es cada hermano español me ha hecho descubrir aspectos del Carisma Capuchino que concretamente se encarna en cada uno de ellos con colores y perfiles propios.
El objetivo de esta visita pastoral, querida y delegada en este servidor por el Ministro General, ha sido el de “escuchar a los hermanos en su vida concreta y animarlos a vivir con ilusión la creación de la nueva Provincia de
Esta vez he evitado todo tipo de fotos, porque simplemente ante la ingente mole de trabajo he preferido concentrarme en los hermanos, tal y como he podido hacerlo. Por eso mismo tampoco hasta ahora había escrito nada en el blog, pues me dediqué de lleno a lo fundamental.
Y hoy, a modo de crónica del peregrino lo poco que escribo valga para dejar constancia de mi paso por estas cuatro provincias.
Las fotos que publico tienen una historia sencilla. Llegué a un convento de esta nación española donde me encontré un hermano que preparando su “viejo” para el fuego lo estaba haciendo nada menos que con la caracterización de un fraile grande, que tiene una mirada casi pícara, llevando en sus brazos a la imagen de
Muchos se lo preguntan y yo estoy convencido de que la unión Sí hace la fuerza … claro que no es magia sino fruto de las voluntades que se unen y regalo de
No se si en ese convento español quemarán al “viejo” cuando le llegue el tiempo, lo que sí se es que para que algo nuevo pueda nacer, algo anterior debe morir, porque es ley de vida y de biología, todo ser que engendra vida nueva, de hecho, muere de alguna manera para poder hacerlo, y sólo esas “muertes” generan nueva vida.
Esto es lo que deseo de corazón a todos nuestros hermanos españoles con una invitación que es una certeza y convicción muy fuerte: la nueva Provincia no nacerá de viejos esquemas mentales sino de hombres concretos que se atrevan a dejar de lado el lastre que pesa y se pongan descalzos delante de Jesucristo, porque hermanos esto no lo hacéis vosotros solos, ni mucho menos la curia general, esto o lo hace el Señor, con vuestra colaboración o no lo hará nadie. Buen camino!
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